domingo, 23 de octubre de 2011

Puede que algún día me hayas soñado. Tú eres todo lo que en mi vida soñé.

¿Sabes lo que es verdaderamente que te duela el corazón? Tenerlo tan cerca, que puedas respirar el mismo aire. Sentirlo tan pegado, que te roce su mano. Ver sus ojos, en primer plano. Escucharlo, hablar, respirar, reir, callar. Darte cuenta de todo lo que él es, y que a ti te reduce en nada. Solamente sentirlo tan tremendamente cerca, y saber que jamás le podrás robar el aliento, o encadenarlo a tu mano, o sonreirle a los ojos, o simplemente, darte cuenta de lo que es, y de lo que él, es contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario